miércoles, 15 de abril de 2009

Protocolo del vino

Reglas básicas

El vino blanco seco precede a los demás vinos.
El vino tinto precede al vino dulce o licoroso.

Con los postres, es el momento de servir vinos dulces o generosos como moscateles, olorosos, dulces, nunca con cava brut o seco.

Para servir correctamente el vino es necesario utilizar siempre copas incoloras, que permitirán apreciar la limpidez y el color del vino, no obstante existen distintos formatos para cada vino.

Descorche de la botella

· Cortar la cápsula por debajo del anillo del gollete y retirar esa parte de la cápsula. Al servirlo así el vino no arrastrará partículas de la cápsula o adheridas a ésta.

· Limpiar el borde de la botella que ha estado en contacto con la cápsula.

· Sacar el corcho de manera que no se rompa. Es recomendable no atravesarlo completamente con el sacacorchos.

· Limpiar de nuevo el gollete o cuello interior de la botella.
Oler el corcho cuidadosamente por si tuviera algún defecto indicador del estado del vino.

· Se aconseja catar el vino de forma rápida antes de servirlo para estar seguros de su estado.



Recomendaciones: La inmensa diversidad de copas, sacacorchos y accesorios para el vino que encontramos en la actualidad en el mercado hacen pensar en lo complicado y confuso que puede ser servir un vino. Acá van algunos datos, sin caer en el exceso, que te van a permitir hacer un buen servicio del vino para que éste exprese sus mejores atributos y puedas disfrutarlo.

Servir el vino a la temperatura adecuada te permitirá desplegar todo su encanto, básicamente es conveniente saber que el vino blanco necesita estar lo suficientemente frío como para que resulte refrescante y el tinto debe servirse a una temperatura ligeramente más alta. De todas maneras, durante un verano caluroso, seguro resultará más agradable degustar un vino a menor temperatura que la de una fría noche de invierno.

Como elegir el vino adecuado para cada plato:

El vino juega un papel muy importante, no sólo en la mesa, sino también en nuestra cocina. Es tan importante como lo puede ser el aceite, las especias, o la sal. Por eso es conveniente, que utilicemos el vino adecuado con cada guiso, porque además de darle a nuestro plato un excelente sabor, el vino nos ayudará a enriquecer y a potenciar nuestros platos.

Aquí te mostramos cuales son los vinos más indicados, dependiendo del tipo de plato que vayamos a servir:

  • Arroces: Un vino blanco, rosado, o tinto, pero que sean vinos ligeros.
  • Carnes blancas: Un vino tinto ligero, preferentemente. Incluso podríamos servir estas carnes, con un Rioja blanco, o con un rosado seco del Penedés.
  • Carnes de caza: Un vino tinto.
  • Carnes en salsa: El mismo vino que hayamos utilizado en nuestro guiso, aunque preferiblemente lo más indicado es un vino tinto con cuerpo.
  • Carnes rojas: Un vino tinto, con cuerpo.
  • Charcutería: Un vino joven, con aromas.
  • Consomés: Un vino amontillado, o de Jerez.
  • Entremeses: Un vino joven, con aromas.
  • Fruta: Un vino dulce, como por ejemplo, un vino de Málaga, o un moscatel. También es muy indicado el cava dulce o semiseco.
  • Huevos: Cualquier vino seco.
  • Mariscos: Un vino blanco seco.
  • Pescados a la parrilla: Un vino blanco seco.
  • Pescados ahumados: Un vino blanco seco.
  • Pescados en salsa: El mismo vino que hayamos utilizado en la preparación del guiso, aunque preferiblemente lo más indicado es un vino blanco seco. Si preparamos caldereta, bacalao, crustáceos en salsa fuerte, o una sopa de pescado, también es indicado acompañarlos de vino tinto.

INTEGRANTES

* Tatiana Pineda Sepúlveda

* Evelin Van bommel Rodríguez

* Dayana cano Londoño

* Alejandra Ospina Pérez

* Alejandra Arboleda Loaiza

GRUPO

11 ALIMENTOS 1

No hay comentarios:

Publicar un comentario