
domingo, 31 de mayo de 2009
sábado, 2 de mayo de 2009
miércoles, 15 de abril de 2009
En la comida peruana se encuentran al menos 5.000 años de historia preinca, inca, colonial y republicana. Se consideran casi tres siglos de aporte culinario español, (influenciado inicialmente por 762 años de presencia musulmana en la Península Ibérica), las costumbres gastronómicas traídas por esclavos de la costa atlántica africana y la fuerte influencia de los usos y costumbres culinarios de los chefs franceses que huyeron de la revolución en su país para radicarse, en buen número, en la capital del virreinato del Perú. Igualmente trascendental es la influencia de los chinos-cantoneses, japoneses, italianos desde el siglo XIX y otros europeos (emigrados al Perú entre los siglos XIX y XX).
Como particularidad exclusiva de la gastronomía del Perú, existen comidas y sabores de cuatro continentes en un solo país y, esto, desde la segunda mitad del siglo XIX.
Esta gastronomía ostenta varios récords Guinness a nivel mundial por su variedad, cantidad y calidad.
Las artes culinarias peruanas están en constante evolución y esto, sumado a la variedad de platos tradicionales, hace imposible establecer una lista completa de sus platos representativos. Cabe mencionar que a lo largo de la costa peruana existen más de dos mil quinientos diferentes tipos de sopas, asimismo existen más de 250 postres tradicionales.
La gran variedad de la gastronomía peruana se sustenta en tres fuentes:
La particularidad de la geografía del Perú.
La mezcla de razas y de culturas
La adaptación de culturas milenarias a la cocina moderna
Protocolo del vino
Reglas básicas
El vino blanco seco precede a los demás vinos.
El vino tinto precede al vino dulce o licoroso.
Con los postres, es el momento de servir vinos dulces o generosos como moscateles, olorosos, dulces, nunca con cava brut o seco.
Para servir correctamente el vino es necesario utilizar siempre copas incoloras, que permitirán apreciar la limpidez y el color del vino, no obstante existen distintos formatos para cada vino.
Descorche de la botella
· Cortar la cápsula por debajo del anillo del gollete y retirar esa parte de la cápsula. Al servirlo así el vino no arrastrará partículas de la cápsula o adheridas a ésta.
· Limpiar el borde de la botella que ha estado en contacto con la cápsula.
· Sacar el corcho de manera que no se rompa. Es recomendable no atravesarlo completamente con el sacacorchos.
· Limpiar de nuevo el gollete o cuello interior de la botella.
Oler el corcho cuidadosamente por si tuviera algún defecto indicador del estado del vino.
· Se aconseja catar el vino de forma rápida antes de servirlo para estar seguros de su estado.
Recomendaciones: La inmensa diversidad de copas, sacacorchos y accesorios para el vino que encontramos en la actualidad en el mercado hacen pensar en lo complicado y confuso que puede ser servir un vino. Acá van algunos datos, sin caer en el exceso, que te van a permitir hacer un buen servicio del vino para que éste exprese sus mejores atributos y puedas disfrutarlo.
Servir el vino a la temperatura adecuada te permitirá desplegar todo su encanto, básicamente es conveniente saber que el vino blanco necesita estar lo suficientemente frío como para que resulte refrescante y el tinto debe servirse a una temperatura ligeramente más alta. De todas maneras, durante un verano caluroso, seguro resultará más agradable degustar un vino a menor temperatura que la de una fría noche de invierno.
Como elegir el vino adecuado para cada plato:
El vino juega un papel muy importante, no sólo en la mesa, sino también en nuestra cocina. Es tan importante como lo puede ser el aceite, las especias, o la sal. Por eso es conveniente, que utilicemos el vino adecuado con cada guiso, porque además de darle a nuestro plato un excelente sabor, el vino nos ayudará a enriquecer y a potenciar nuestros platos.
Aquí te mostramos cuales son los vinos más indicados, dependiendo del tipo de plato que vayamos a servir:
- Arroces: Un vino blanco, rosado, o tinto, pero que sean vinos ligeros.
- Carnes blancas: Un vino tinto ligero, preferentemente. Incluso podríamos servir estas carnes, con un Rioja blanco, o con un rosado seco del Penedés.
- Carnes de caza: Un vino tinto.
- Carnes en salsa: El mismo vino que hayamos utilizado en nuestro guiso, aunque preferiblemente lo más indicado es un vino tinto con cuerpo.
- Carnes rojas: Un vino tinto, con cuerpo.
- Charcutería: Un vino joven, con aromas.
- Consomés: Un vino amontillado, o de Jerez.
- Entremeses: Un vino joven, con aromas.
- Fruta: Un vino dulce, como por ejemplo, un vino de Málaga, o un moscatel. También es muy indicado el cava dulce o semiseco.
- Huevos: Cualquier vino seco.
- Mariscos: Un vino blanco seco.
- Pescados a la parrilla: Un vino blanco seco.
- Pescados ahumados: Un vino blanco seco.
- Pescados en salsa: El mismo vino que hayamos utilizado en la preparación del guiso, aunque preferiblemente lo más indicado es un vino blanco seco. Si preparamos caldereta, bacalao, crustáceos en salsa fuerte, o una sopa de pescado, también es indicado acompañarlos de vino tinto.
INTEGRANTES
Tatiana Pineda Sepúlveda
Evelin Van bommel Rodríguez
Dayana cano Londoño
Alejandra Ospina Pérez
Alejandra Arboleda Loaiza
GRUPO
11 ALIMENTOS 1

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